La ciudad de Nueva York puso oficialmente en operación uno de los proyectos de infraestructura energética limpia más ambiciosos de Norteamérica: una línea de transmisión de 1.250 megavatios que conecta directamente la energía hidroeléctrica de Canadá con la ciudad.
Hitachi Energy, líder mundial en electrificación, junto con Hydro-Québec, referente canadiense en generación hidroeléctrica y transmisión de energía a gran escala, y Transmission Developers (TDI), desarrollador de proyectos innovadores de transmisión de energía limpia y compañía del portafolio de Blackstone, anunciaron el inicio de la operación comercial del proyecto Champlain Hudson Power Express (CHPE), una conexión al centro urbano basada en tecnología de corriente directa de alta tensión (HVDC).
Al conectar directamente la ciudad de Nueva York con la red de más de 60 centrales hidroeléctricas de Hydro-Québec, CHPE tiene la capacidad de suministrar suficiente energía renovable para abastecer un millón de hogares y cubrir cerca del 20% de las necesidades eléctricas de la ciudad.
En el corazón del proyecto se encuentra HVDC Light®, la tecnología de Hitachi Energy basada en convertidores de fuente de tensión (Voltage Source Converter - VSC), una solución de última generación diseñada para transmitir electricidad a largas distancias con un impacto ambiental mínimo. Gracias al uso de electrónica de potencia avanzada, el sistema controla con precisión la tensión y el flujo de energía, al tiempo que reduce al mínimo las pérdidas durante la transmisión.
A diferencia de la infraestructura convencional de transmisión, CHPE fue diseñado para integrarse casi por completo al entorno. Los cables de transmisión fueron instalados bajo tierra y bajo el agua, atravesando el lago Champlain y los ríos Hudson y Harlem, lo que permite preservar el paisaje, proteger los ecosistemas y fortalecer la resiliencia de la infraestructura frente a fenómenos climáticos extremos.
La tecnología HVDC Light también se caracteriza por requerir una infraestructura altamente compacta, lo que permite ubicar las estaciones convertidoras y sus sistemas asociados directamente en entornos urbanos de alta densidad. Esto contribuye a aliviar la congestión de las redes eléctricas y a suministrar energía limpia y confiable donde más se necesita.